Protestan por la postergación del voto sobre congelar los alquileres
Tomado de La Opinion
Un violento desalojo de activistas que con gritos intentaron detener la sesión del Concejo de Los Angeles, porque esa entidad decidió posponer su voto sobre el congelamiento a las tarifas de alquiler de viviendas, concluyó con el arresto de tres personas y, según líderes comunitarios, otras cinco heridas.
Alrededor de 30 agentes del departamento de policia de la ciudad (LAPD) sacaron a empujones del salón de sesiones del Cabildo a decenas de manifestantes que rechazaban que los concejales no aprobaran una moratoria de aumento de 3% a las rentas hasta el 1 de octubre.
El choque provocó una trifulca donde activistas y policías se armaron de palabras y terminaron derrumbados en la parte trasera del salón, en el momento en que uno de los uniformados sujetaba del cuello a un miembro de la organización L.A. Community Action Network. Una mujer del mismo grupo fue detenida por no obedecer y encarar a verbalmente a los agentes.
De acuerdo con dirigentes de la Union de Vecinos, cinco personas resultaron con lesiones por golpes con puños y macanazos de los policías.
"¡Es excesivo! Hay diez policías por cada uno de nosotros. Es un abuso de poder en un sistema donde la voz del pueblo debe escucharse. ¿Porqué tienen que usar a la policía cuando hablamos?", reclamó Leonardo Vilchis, director de Unión de Vecinos, mientras era conducido por los agentes hacia una salida del Ayuntamiento.
El desalojo se prolongó por más de 10 minutos, período en que fue suspendida la sesión del Cabildo, porque los policías que resguardaban la reunión no pudieron contener en un principio a los manifestantes que gritaban: "¡Derechos humanos ahora, congelamiento de renta ahora!" y "No justicia, no paz!"
Después llegaron más agentes para hacer cumplir la orden del presidente interino del Concejo Municipal, Dennis Zine. Sin que todos los manifestantes abandonaran el lugar, continuó la reunión de los ediles.
El plan de los grupos comunitarios era cancelar la sesión si no votaban por congelar el alquiler. Por eso, una vez que los concejales decidieron enviar el asunto al Comite de Vivienda para otra revisión, los activistas se pusieron de pie para llamarlos "¡traidores!".
Hace dos semanas el Cabildo ordenó a la fiscalía municipal preparar una moratoria de incremento de renta para edificios construidos antes de 1978 con seis o más unidades, con una enmienda que excluiría a propiedades con cinco o menos. Ayer, pidieron que tal iniciativa sea analizada nuevamente por el Comité de Vivienda.
"Nos enojamos porque ya estamos cansados de venir... Hoy [ayer] echaron a la policía contra nosotros, abusaron de nuestros miembros, empujaron a nuestras mujeres, golpearon a la gente. Es injusto que los inquilinos estén pagando por los abusos de los dueños y que el Concejo con la Policía esté apoyándolos", reclamó Vilchis.
"La mitad de el sueldo de mi marido es para la renta y el resto para la comida y otros gastos", expresó Maria Rodriguez, quien paga $843 por una vivienda en Boyle Heights.
Pero los propietarios de unidades de alquiler insisten que necesitan más ingresos porque el municipio también ha aumentado las cuotas de electricidad. "Todo está contra nosotros. La mayoría de los dueños no somos ricos, sino que tenemos unidades viejas y no tenemos efectivo para arreglarlas", mencionó Bill Hooey, de la organización Fair Housing Coalition.